Gresite
El
gresite no emplea arcillas en su composición, sino materiales vítreos cocidos a altas temperaturas. El
gresite no es ni más ni menos que cristal plano reciclado. La ventaja de usar
gresite es que el vidrio que lo compone es inalterable a las condiciones físicas y químicas. El
gresite es el material preferido para recubrir piscinas. El mayor inconveniente del
gresiste es que su precio es un tanto elevado. No obstante, existen revestimientos de cerámica que imitan el
gresite siéndo mucho más económicos. El
gresite cuenta con una amplia gama de colores y formatos. Aunque el tamaño de las piezas de
gresite son pequeñas, se venden en planchas grandes que facilitan su colocación. En el mercado podemos encontrar
gresite con cuatro tipos de soportes para su intalación: papel, maya, punto pvc y lámina transparente. El
gresite no necesita un mantenimiento especial aunque sí que requiere una colocación más exquisita.