Grifería de ducha
La
grifería de ducha más común es probablemente la de cromo aunque existen diversos materiales. Existen distintos tipos de
grifería de ducha: monoblocs, monomandos y termostáticas. La
grifería de ducha monobloc es aquella que tiene dos llaves independientes para regular el caudal de agua fría y caliente. La
grifería de ducha monomando dispone de una sola llave en forma de palanca, que regula los caudades de mezcla para obtener la temperatura deseada. La
grifería de ducha termostática permite regular el agua a una temperatura constante. Este tipo de grifería es muy recomendable para ducha y bañera. La
grifería de ducha con cartuchos cerámicos tiene la ventaja que dispone de 2 discos giratorios de cerámica que otorgan mayor precisión y resistencia a la grifería. Para instalar la
grifería de ducha se recomienda que sea a una altura estándard para mayor comodidad. Se puede modificar la altura, pero lo habitual es colocar la
grifería de ducha a 120 cm del suelo. El conjunto de
grifería de ducha de dos válvulas es el más común para las bañeras y duchas.