Huequería
La principal aplicación de la
huequería es la tabiquería. Sus diferentes tamaños y espesores hacen de la
huequería un material idóneo para las necesidades de cada constructor. La
huequería es de muy fácil manejo. En la actualidad, existen una gran variedad de productos de
huequería, desde los tradicionales ladrillos huecos hasta los ladrillos macizos rústicos. La
huequería compuesta con ladrillos huecos tiene la ventaja de obtener con su uso un alto rendimiento y ahorro en mano de obra y de mortero. Los ladrillos huecos, como
huequería, se emplean para los tabiques de división entre dos viviendas, mientras que la
huequería sencilla se emplea para los tabiques de división en el interior de la vivienda. La
huequería tiene en sus caras orificios para favorecer el agarre del yeso o mortero. La finalidad de los orificios que tiene la
huequería es darle poco peso al ladrillo, aumentando así el manejo del ladrillo por parte del operario. Se puede clasificar la
huequería según sus dimensiones, así se puede encontrar: ladrillo hueco del 4, del 7, del 9, etc...