Rodapié
El
rodapié es una pieza cerámica, de la misma longitud que la pieza base de revestimiento o pavimento. El
rodapié suele ser rectangular y de longitud igual a la baldosa del pavimento. Existen muchas posibilidades en la fabricación del
rodapié: el
rodapié sin rebaje (espesor similar al de la baldosa),
rodapié rebajado (rebajado en su reverso) y
rodapié decorado con biseles, ingletes... La terminación del
rodapié la podemos encontrar con canto romo (redondeado) o no. También se denomina
rodapié al zócalo que se pone en las habitaciones. El
rodapié no sólo sirve de decoración, sino que protege frente a los golpes de los pies la parte inferior de las paredes. El
rodapié también sirve para tapar los espacios que se tienen que dejar entre el pavimento y la pared. Si no se usa
rodapié se verían todas las imperfecciones del rematado. Una gran ventaja del
rodapié es su duración, ya que es insensible a la humedad.